Misioneros, no enemigos: el cambio nacional y la trampa local de la Renovación
Mensaje a todos los misioneros, renovadores y libertarios, sobre cómo el cambio nacional que impulsa Milei solo va a servir si en Misiones dejamos de pelearnos entre nosotros y enfrentamos la corrupción y el estancamiento del modelo local.
Este es un Mensaje a cada Misionero que está viviendo con angustia.
A cada familia que no encuentra cómo llegar a fin de mes.
A cada persona que se levanta, trabaja, hace cuentas… y aun así no alcanza.
Este mensaje no es solo para libertarios, ni solo para renovadores.
Este mensaje va para todos los misioneros.
Desde el renovador más radical, hasta el libertario más radical.
Porque esta situación no se arregla con gritos ni con insultos.
Y mucho menos se arregla con esa idea peligrosa de que “el otro es enemigo”.
El año pasado tuvimos una gran elección nacional.
Y lo vivimos como una esperanza enorme.
Porque muchos sentíamos que el estatismo quería volver…
y que el país iba camino a una decadencia cada vez más profunda si eso se volvia a dar.
Pero yo tengo una pregunta que me da vueltas hace tiempo:
¿Cómo puede ser que, con tanta corrupción, la Renovación siga conservando votos?
¿Cómo puede ser que con obras públicas inconclusas, con promesas rotas, con escuelas que se caen a pedazos, con una provincia estancada…
todavía haya tanta gente que los apoye?
Por más que lo piense, no es una pregunta fácil de responder
Es asi. lo nacional no se vive igual en lo local
Yo creo que hay una diferencia fuerte entre lo que se siente a nivel país y lo que se vive en las calles de Misiones.
A muchos libertarios nos genera esperanza ver “menos Estado”.
Nos genera alegría sentir que se están rompiendo cadenas.
Nos entusiasma ver a líderes y personas comunes defendiendo la libertad en redes y en televisión.
Pero… esa euforia contrasta con algo real:
el rostro de angustia de mucha gente que todavía sufre.
Gente que viene golpeada por años de despilfarro, corrupción, desmanejo, obras que nunca terminan o que directamente no existen, promesas que se rompieron una por una, escuelas malas, salud colapsada, laburo que no alcanza.
Y entonces aparecen los aprovechados de siempre,
y dicen:
“Era contra la casta… pero al final es contra los pobres.”
“Solo benefician a los más ricos.”
“¿Qué festejan? Libertontos”
“Si te quedaras sin trabajo, no celebrarías.”
Y así te instalan una idea:
que al libertario lo único que le interesa es el poder.
Que para conseguirlo estaba dispuesto a todo.
Incluso a que la gente pase hambre.
Y acá viene una advertencia para los nuestros
Cuando nosotros descalificamos al votante renovador,
cuando lo tratamos de bruto o de ignorante…
no estamos atacando a un dirigente.
Estamos atacando a un misionero.
A una persona que está convencida de ese modelo, o que siente que no tiene otra opción.
Y si hacemos eso, ¿qué logramos?
Lo peor: que se aferren más.
Que se cierren más.
Que no escuchen nada.
Creo en algo simple
Que una persona humilde tiene todo el derecho del mundo a alcanzar cualquier cosa que se proponga, con su esfuerzo, con su trabajo, con su mérito.
Y por eso creo que hoy tenemos una enorme oportunidad.
Pero para aprovecharla…
tenemos que reconocernos primero como lo que somos:
MISIONEROS.
Somos abejas de un mismo panal.
Y nos guste o no,
la felicidad y la prosperidad de cada uno de nosotros
está atada a la prosperidad de la provincia.
Si Misiones no despega, nadie se salva solo.
Ni el comerciante.
Ni el productor.
Ni el trabajador.
Ni el empleado público.
Ni el que votó una cosa, ni el que votó otra.
La realidad: Es quw existe una fuerza que no desaparece por decreto
Milei no es misionero.
Pero Milei entiende algo que muchos no quieren aceptar: La Renovación existe.
Representa una fuerza. y Gana votos, nos guste o no.
Y en democracia… eso es crucial.
Y ojo: no estoy diciendo reconocer a tal o cual dirigente. Para nada.
Yo no vengo a levantarle el cartel a nadie. no vengo a decir “ah, miren qué buenos son”.
Lo que digo es esto:
vamos a reconocernos entre nosotros.
Los misioneros.
los casi un millon trescientos mil que queremos vivir mejor.
Y vamos a proponernos objetivos compartidos.
¿Qué puede cambiar si la macro mejora?
Milei está empujando reformas estructurales para que Argentina se recupere de verdad.
Y si eso se sostiene, ¿qué pasa?
Pasara que la producción se reactiva.
Las exportaciones crezcan.
Empiezan a aparecer trabajos pequeños…
y quizás, con el tiempo, llegue una empresa grande a Misiones y dé trabajo a mil, dos mil 3 mil personas (Misioneros).
Y cuando hay trabajo real…
cuando hay actividad…
cuando hay empresas…
cuando hay consumo…
entra el capital que corresponde a la economía.
Entran los impuestos que tienen que entrar.
Y con recursos, por fin, podemos empezar a terminar con decadencias históricas:
la decadencia sanitaria de la provincia, el estancamiento escolar, y el desastre edilicio donde nuestros hijos pasan gran parte de su infancia.
Y además, algo que nos viene arruinando hace años:
la inflación.
La inflación nos empobrece todos los días.
Por suerte la Nación la está aplacando, de a poco.
Falta muchísimo, sí.
Lo que acá pasa en un mes, en países serios es anual.
Pero esta baja significa algo fundamental:
crédito.
Crédito para la industria.
Para invertir.
Para mover el aparato productivo.
Para generar empleo.
Y para mejorar salarios.
No hay nada más urgente en Misiones que recuperar el ingreso real de las familias.
Recuerdo lo que sentí en 2022
En diciembre de 2022 no podía dormir De la angustia.
Pensando el desastre de país que se venía si seguíamos por el rumbo de siempre.
Y muchos argentinos sintieron lo mismo. Y una parte de ellos, una parte chiquita,
nos sentimos llamados a defender lo que creemos justo.
Por eso entramos a la política en 2023.
Y hoy, en 2026…
este año puede ser completamente distinto
a lo que parecía inevitable en aquel diciembre del 22
Pero hay un peligro que no se puede ignorar
El problema económico es urgente.
Y hay que atenderlo ya.
Pero no es el único.
Hay otro problema que, si no lo resolvemos,
vamos a seguir siendo pobres aunque haya producción:
la corrupción.
Porque de nada sirve que entren recursos si se los roban.
De nada sirve mejorar la economía si sigue el saqueo.
De nada sirve que Milei ordene la macro
si nosotros dejamos que la corrupción se coma todo a nivel provincia.
Y la receta para combatirla ya existe.
No es magia.
Son mecanismos probados.
Tecnología, procedimientos, controles, fiscalización rea, denuncia permanente de la gente.
Y también tenemos que resolver el problema del sistema judicial.
Porque una provincia sin Estado de derecho no sirve para nada.
Si la ley no es igual para todos, no hay futuro.
Si hay privilegios, no hay justicia.
Si hay ceguera selectiva, no hay institucionalidad.
Respeto a la voluntad popular
No podemos exigir soberanía
si no respetamos la voluntad popular.
La soberanía descansa ahí.
En el voto.
En lo que el pueblo decide.
Yo quisiera que mañana se resuelva todo:
que las familias estén tranquilas,
que los maestros y empleados públicos cobren bien,
que haya un sistema judicial justo,
que haya respeto por la vida y la propiedad privada,
y que tengamos una policía provincial de la que el 100% de los misioneros se sienta orgulloso.
Yo quisiera eso mañana. ya si es posible.
Pero también sé que estos problemas son complejos.
Y llevan tiempo.
Y entender que a veces hay que esperar por lo que queremos es un acto de madurez.
Yo conozco mi provincia.
Conozco la oposición.
Conozco al rovirismo.
Y tengo conciencia de algo:
hay fuerzas locales con capacidad de enredar, engañar y atarear esto…
para que el cambio parezca que nunca llega y te convenzan que todo es lo mismo.
Y eso sería un crimen contra las miles de familias que necesitan desesperadamente que la situación mejore.
Porque si esto se convierte en una batalla campal…
nadie gana.
Absolutamente todos perdemos.
Pero si nos ponemos inteligentes, si sacamos nuestra mejor versión, si dejamos de patearnos entre misioneros…
todos podemos mejorar la posición en la que estamos hoy.
Este es el momento de que cada uno de nosotros, los misioneros,
saquemos nuestra mejor versión.
Que Dios bendiga a Misiones y a Apóstoles.
Y desde acá, desde El Puente, en La Fragata Stream,
vamos a dar nuestro tiempo y nuestro esfuerzo
para que Misiones sea parte de la transformación
que creemos que va a traer prosperidad
a todas las familias de nuestra querida tierra colorada.