TRIBUNALES: si tenés un conocido adentro pasás rápido; si no, perdés el día entero
Ir a Tribunales en Misiones es perder la mañana si no tenés un conocido adentro. La confianza en la Justicia cae y el abogado Martín Ayala pide otro modelo.
La puerta de Tribunales no se abre igual para todos: con un conocido adentro se pasa más rápido; sin él, se pierde el día. Mientras tanto, la confianza de los argentinos en la Justicia registró en 2026 su mayor caída semestral desde 2023.
La valla que separa a los que conocen de los que esperan
"Ir allá es perder la mañana." Así resume la experiencia en el edificio de Tribunales de Posadas un colega del abogado Martín Ayala, docente del área de justicia en la escuela de dirigentes de La Libertad Avanza en Misiones. El relato, que Ayala compartió en una entrevista en La Fragata, describe una regla que nadie escribió pero todos conocen: si tenés un conocido adentro, te hacen pasar las vallas un poco más rápido.
Si no, si sos nuevo, recién empezado o simplemente nadie te quiere atender, la cosa cambia: se pierde el día entero. "Y a veces ni así resolvés el caso o lo que fuiste a hacer", según el testimonio.
Ayala sumó un detalle que no es solo semántica. No le gusta decirle "palacio" a Tribunales: "No tenemos una monarquía", planteó. Prefiere "edificio". La palabra elegida por el propio sistema dice bastante de cómo se mira a sí mismo frente al ciudadano que hace fila.
Gestionar papeles o resolver conflictos
El diagnóstico de Ayala apunta al corazón del problema. A su juicio, el Poder Judicial funciona como un "gestionador de expedientes": pide los papelitos, el formulario que nadie sabe para qué sirve, la tasa, la notificación para que se liquide la tasa. Lo que propone es invertir la lógica: en lugar de gestionar el expediente, resolver conflictos.
La crítica tiene un costado económico concreto. Cada mañana perdida en una ventanilla es una mañana sin trabajar, sin producir, sin atender un negocio. Ese costo no figura en ningún presupuesto oficial, pero lo paga el vecino, el comerciante y el productor que necesitan una respuesta y reciben un sello.
La confianza se pierde en un día
"Perder la confianza seguramente se logra rápidamente", advirtió Ayala. Basta un caso paradigmático para que un tribunal o un juzgado pierda la credibilidad de toda la población de un día para el otro. Recuperarla, en cambio, "lleva tiempo" y exige, según él, gestos y cambios de paradigma.
Lo que dicen los números
La percepción no es solo misionera. El Índice de Confianza en la Justicia (ICJ), que elaboran FORES y la Escuela de Derecho de la Universidad Torcuato Di Tella, cayó a 48,7 puntos en el primer semestre de 2026: 3,7 puntos menos que la medición anterior y el mayor retroceso semestral desde que el estudio se retomó en 2023, según publicó El Cronista.
El subíndice que mide la percepción de la gente quedó en 26,5 puntos. Apenas el 10% considera confiable la capacidad de la Justicia para controlar al poder político y económico. Y el motivo "mala experiencia previa" para no acudir a un juzgado pasó del 11% al 24% en seis meses.
| Indicador (ICJ, FORES-UTDT) | Valor |
|---|---|
| Índice general, 1.º semestre 2026 | 48,7 puntos (–3,7) |
| Subíndice de percepción | 26,5 puntos |
| Subíndice de comportamiento | 70,8 puntos |
| Confían en que controle al poder político y económico | 10% |
| No acuden por "mala experiencia previa" (nov. 2025 → may. 2026) | 11% → 24% |
| Piden reducir los tiempos de los juicios | 34% |
Fuente: Índice de Confianza en la Justicia, FORES y UTDT, trabajo de campo del 4 al 19 de mayo de 2026, según El Cronista (17/06/2026).
La versión del Superior Tribunal
Del otro lado, el Superior Tribunal de Justicia de Misiones defiende un camino de modernización. Su presidenta, Rossana Venchiarutti, presentó ante la Cámara de Representantes los lineamientos del presupuesto judicial 2027 con una premisa: ampliar la capacidad de respuesta "sin un incremento proporcional de recursos", mediante reorganización interna, tecnología y capacitación, según Diario Judicial.
El Poder Judicial provincial además desarrolló un expediente digital propio, reglamentó las notificaciones electrónicas con firma digital y sostiene un Centro Judicial de Mediación gratuito, pensado para resolver disputas sin llegar a juicio. Son herramientas que van en la dirección que reclama Ayala. La pregunta es si llegan a la fila de la mañana.
Reglas para todos, no para conocidos
La lectura de fondo es institucional. Una Justicia que funciona por contactos no es solo lenta: es desigual. Premia al que tiene llegada y castiga al que no, exactamente lo contrario de lo que promete un Estado de derecho.
Ayala lo planteó como deseo personal: quiere que sus hijos sigan viviendo en la Argentina y ver una Misiones donde haya debate, controles y consecuencias. Donde todos se preocupen por hacer bien las cosas "no solo porque moralmente está correcto, sino porque si no la hace bien, tiene consecuencias". Sin esa regla, la valla de Tribunales seguirá separando a los que conocen de los que esperan.