📚 Docentes en silencio, miedo en voz baja y pobreza con tiza en la mano.
Un editorial sobre la realidad de los docentes en Apóstoles: salarios entre la pobreza y la indigencia, miedo a las represalias, escuelas que dependen de rifas y colectas, y un sistema que premia al que calla mientras castiga al que se organiza.
Parece que todos paran, pero pocos se animan a dar la cara.
😔 El miedo a las represalias es real.
El poder político en Misiones castiga al que se organiza y premia al que calla.
🧑🏫 En Apóstoles, el docente pone el cuerpo, la plata y hasta la dignidad.
Falta tiza: rifas.
Faltan hojas: colecta.
Faltan sueldos dignos: silencio o castigo.
💸 Un docente recién recibido cobra $630.000.
☠️ La línea de indigencia es $590.000.
📉 La línea de pobreza es $1.100.000.
👉 Están entre la pobreza y la indigencia.
Y aún así, se traslada, enseña, resuelve y resiste.
Mientras tanto, los “acomodados” se acomodan.
Las horas cátedra, los cargos, las designaciones…
📦 Se reparten entre los que no molestan.
⚠️ Apóstoles es una de las ciudades más caras de Misiones.
Y Misiones está entre las provincias con los peores sueldos docentes del país.
La ecuación es simple:
trabajás más, ganás menos, vivís peor.
😤 Hay quienes no hacen paro por miedo al descuento.
Y hay quienes lo hacen igual, aunque eso implique ahorrar en el viaje o comer menos.
✊🏼 La unidad es la única herramienta que dobla el brazo del patrón.
Callar no te protege, solo te condena más lento.