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Directora denunciada por maltrato y miedo en la Escuela 71 de Apóstoles

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Directora denunciada por maltrato y miedo en la Escuela 71 de Apóstoles

La docente Rosaura Inés Rolón denunció años de maltrato, humillaciones y violencia psicológica en la Escuela 71 de Apóstoles por parte de la directora, protegida por acomodos políticos y amparada por el silencio del sistema educativo.

😡 Cuando una directora con poder político convierte la escuela en un lugar de miedo.


Rosaura Inés Rolón, docente de la Escuela 71 María Auxiliadora de Apóstoles, decidió dejar de aguantar en silencio y denunciar años de maltrato, gritos, humillaciones y bullying hacia docentes y alumnos por parte de la directora.


🔴 Lo que relata Rosaura:

• La directora grita, silba, golpea puertas y trata mal a los chicos, al punto de paralizarlos de miedo.

• A las maestras las insulta delante de colegas y alumnos, usando apodos denigrantes sobre su cuerpo y su vida privada.

• A los niños con dificultades (como TDA) se los rotula como “engendros” y se los expone delante de todos.

• La supervisión recibió notas y actas, pero nunca intervino de manera seria ni efectiva.

• El Consejo General de Educación tardó casi 16 días solo en darle número de entrada a una denuncia que describe chicos con miedo y docentes emocionalmente destruidas.

• La directora se siente intocable porque está allí por acomodos políticos, al punto de jactarse de que quienes la denuncian “van a ser cadáveres” y ella va a seguir sentada en la dirección.


Desde una mirada libertaria, este caso es el manual del abuso de poder estatal:

📌 Un cargo público usado como trono personal.

📌 Una cadena de funcionarios que miran para otro lado para no tocar a alguien “del palo”.

📌 Un sistema donde el individuo que se anima a decir basta —como Rosaura— es el que queda expuesto, señalado y con miedo por su trabajo.


Una persona con este comportamiento no puede estar a cargo ni de docentes ni de niños.

La escuela debería ser un lugar de respeto, contención y aprendizaje, no un espacio de terror, humillación y temor constante a represalias.


Cuando el poder político se mezcla con la educación, y los cargos se sostienen por lealtades partidarias en vez de por mérito y responsabilidad, el resultado es este: comunidades enteras sometidas al capricho de una persona protegida por la estructura estatal.


Desde La Fragata y El Puente se acompaña a quienes se animan a hablar y se sostiene una idea simple y fundamental: ningún cargo, ningún sello y ninguna bandera política están por encima de la dignidad de un niño ni de un docente.


Programa completo en YouTube