APÓSTOLES: la obsesión del poder por quedarse con cada caja
En Apóstoles denuncian que el municipio maneja bomberos, eventos y cajas que antes eran de la comunidad. Qué dicen los registros y qué falta aclarar.
Uno de los cuerpos de bomberos voluntarios más antiguos de Misiones sigue, según denunciaron vecinos en La Fragata, sin asociación ni personería y bajo manejo municipal. El planteo va más allá: cuando cada caja de la ciudad termina en un mismo cuadro político, la pregunta ya no es quién presta el servicio, sino quién controla la plata.
Un cuartel histórico que todavía no tiene dueño
La escena se repite en muchos pueblos del interior, pero en Apóstoles tiene un agravante. De acuerdo con lo planteado en El Puente del 11 de septiembre de 2026, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad, que los participantes ubicaron entre los primeros de la provincia, todavía no tiene su asociación constituida ni personería jurídica, y quien maneja esa estructura es la Municipalidad.
El dato no es menor. La Ley nacional 25.054, que organiza el sistema de bomberos voluntarios, concibe a estas entidades como personas jurídicas de bien público y sin fines de lucro. Para recibir el subsidio nacional tienen que estar reconocidas e inscriptas en el registro nacional de entidades de bomberos. Sin asociación propia, un cuartel queda afuera de ese circuito o depende de quien lo administre.
Seis años de "normalización"
La historia reciente muestra que el problema viene de lejos. En noviembre de 2020, el Concejo Deliberante de Apóstoles aprobó un comodato del edificio de avenida Sarmiento 744 para el cuartel de la asociación local, que había quedado sin uso porque el cuerpo estaba prácticamente inactivo. Según publicó entonces Primera Edición, el presidente de la asociación, Antonio Acuña, lo definió como "un paso más en la conformación" del cuerpo.
El presidente del Concejo, Alberto Poliszuk (Frente Renovador), habló de "la regularización y el compromiso que no venían teniendo", y el cuerpo deliberativo votó 5.000 pesos para pagar el seguro de una primera dotación de cuatro voluntarios. Seis años después, según la denuncia, la asociación sigue "en creación". La conformación prometida en 2020 no aparece cerrada en ningún registro público que haya podido consultarse.
De la iniciativa privada a la agenda oficial
El segundo eje de la denuncia es el de los eventos. Según relataron en el programa, el encuentro motoquero de Apóstoles nació como una actividad prácticamente privada, organizada por un grupo de motociclistas, en la que el municipio aportaba seguridad y ambulancia. Con los años, sostienen, la Municipalidad lo fue absorbiendo "poquito a poquito".
Los registros públicos muestran efectivamente un evento compartido. El anuncio de la edición 2026, del 31 de julio al 2 de agosto en el predio de la Expo Yerba, lo presentó como un trabajo conjunto entre la Municipalidad de Apóstoles y el Motogrupo local. La intendenta María Eugenia Safrán destacó en el balance que "una gran cantidad de motos vinieron desde distintos puntos del país y países vecinos" y que hotelería, gastronomía y comercio "tuvieron un buen movimiento".
Los denunciantes apuntan a otra cosa: a la asociación de motoqueros que funcionaría a dos cuadras de donde hablaban y a un "día de los motoqueros" en el que, aseguraron, no hubo una sola moto. Lo comparan con un búnker vacío en noche de elecciones. La versión oficial habla de miles de visitantes; la de los vecinos, de una estructura con nombre pero sin gente. Las dos cosas no se excluyen, y ese es justamente el interrogante.
Sin boliche, pero con taba
El tercer frente es la noche. Según el testimonio, visitantes de Corrientes llegados por el encuentro de motos preguntaron dónde salir a bailar y se encontraron con que no hay un lugar bailable en la ciudad. Los participantes lo atribuyen a decisiones de la intendencia.
En contraste, denunciaron que funciona un juego de la taba sobre la avenida que, a su criterio, "debería estar cerrado", y lo describieron como "una de las tetas más gordas que tiene Apóstoles", de la que "los chicos más gordos" toman "con nuestra plata". En Misiones, el IPLyC tiene por ley (Ley I – N.º 113) el monopolio de la organización y el control de los juegos de azar. Si el juego existe y mueve apuestas, la pregunta obligada es quién lo autorizó y adónde va lo recaudado.
No es casualidad. Es sistema
La tesis que atraviesa el planteo es simple y se puede chequear en cualquier municipio: cuando la municipalidad, la cooperativa, los bomberos y los eventos caen en un mismo cuadro político, "algo hay". No se trata de que el Estado local acompañe a una institución o a una fiesta popular, sino de que la sociedad civil deja de tener espacios propios.
Desde una mirada liberal, el problema es doble. Primero, un cuartel sin personería es un cuartel sin control de sus socios y sin la autonomía que la ley le reconoce. Segundo, cada evento o institución que pasa a la órbita oficial deja de rendir cuentas a quienes lo sostienen y empieza a responder a quien firma los cheques. La cuenta, como siempre, la termina pagando el vecino.
| Ámbito | Cómo debería funcionar | Lo que se denuncia en Apóstoles | Fuente |
|---|---|---|---|
| Bomberos voluntarios | Asociación civil sin fines de lucro, con personería y registro nacional (Ley 25.054) | Sin asociación ni personería; lo maneja la Municipalidad | Ley 25.054; denuncia en El Puente (11/09/2026) |
| Antecedente | Comodato aprobado en 2020 para el cuartel de Av. Sarmiento 744, dotación inicial de 4 voluntarios | Seis años después la asociación sigue "en creación" | Primera Edición (03/11/2020) |
| Moto Encuentro | Iniciativa del Motogrupo local | Absorbido "poquito a poquito" por el municipio; la edición 2026 figura como organización conjunta | Primera Edición (27/07/2026); Canal 12 (03/08/2026) |
| Vida nocturna | Locales privados habilitados | "No hay un lugar bailable", según el testimonio | Denuncia en El Puente |
| Juego de la taba | Juegos de azar bajo control del IPLyC (Ley I – N.º 113) | Funciona en la avenida y "debería estar cerrado" | Denuncia en El Puente; normativa provincial |
¿Quién controla a los que dicen controlar todo? En Apóstoles, la pregunta sigue abierta.