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💔 Con TDAH, y sin Educación

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💔 Con TDAH, y sin Educación

En Apóstoles, un niño con TDAH queda fuera de la escuela porque su familia no puede pagar el medicamento que le exigen para admitirlo al aula. Un caso que expone cómo el sistema expulsa a los más vulnerables mientras habla de inclusión y contención.

En Apóstoles, una mamá tuvo que ir a la comisaría para dejar constancia de algo que jamás debería pasar en una sociedad mínimamente seria:

Su hijo de 10 años, diagnosticado con TDAH, no puede ir a la escuela porque la familia no puede pagar el medicamento que le exigen para admitirlo al aula.


📄 En su exposición policial, la madre cuenta que:


  • El chico hace semanas no puede asistir a clases porque no tiene su medicación diaria.
  • El remedio cuesta casi lo mismo que un alquiler chico y lo pagaban siempre de su bolsillo, sin ayuda del Estado.
  • La directora, a través de la docente, le hizo llegar el mensaje:
  • 👉 “Mientras no tenga el medicamento, que no venga a la escuela”.
  • Cuando la mamá se queda sin trabajo y sin recursos, en lugar de ayuda real, le cae asistencia social para “investigarla”, como si el problema fuera ella… y no un sistema que expulsa al que no puede pagar.


Desde una mirada libertaria, esto es clarísimo:


✖ El Estado y su red “de contención” llegan tarde, mal y para amenazar.

✖ La escuela, que debería incluir, se transforma en una aduana burocrática: entra el que se adapta al papelito, al diagnóstico, al sello y al medicamento… el resto, a la calle.

✖ Se usa la miseria como herramienta de poder: promesas de ayuda que nunca llegan, madres que limpian escuelas por una bolsita de mercadería, castigos velados a quienes se animan a denunciar.


La verdadera inclusión no es un eslogan en un mural:

Es que ningún chico quede fuera del aula porque sus padres no pueden pagar un medicamento, y que ninguna familia sea perseguida por animarse a dejar constancia escrita de lo que pasa.


Desde La Fragata y El Puente vamos a seguir poniendo luz donde el poder prefiere silencio:

En las historias reales de vecinos que se chocan todos los días con un Estado que promete derechos pero entrega amenazas.